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10/30/2007 MALETA 2007 . . . no, mejor dicho: VALIJAMe queda solo un día de trabajo. Esta mañana me pagaron el sueldo […], mejor que el més pasado, y me lo pagaron en cuenta: ¡he tenido que llegar al penúltimo día para tener esa satisfacción! Bueno, mejor tarde que nunca. […] María Valeria, que a partir de hoy está de vacaciones, ha salido en Lavapíes a comer y a ver una exposición con Moraima y Gisela. También había invitado a Amaia, que ha rechazado (¿Amaia viendo una exposición? ¡Impensable! Las únicas posibilidades eran por la comida, pero parece que no haya sido incentivo suficiente), replicando con una invitación a salir para mañana a la noche (eso ya es más el Amaia-style), que María Valeria ha interpretado como una despedida . . . ¿Despedida de qué? Nos vamos solo un més, el 2 de Diciembre estaremos otra vez en Madrid y ella otra vez en Mondial. Tengo miedo que mi novia haya sido contagiada por esa tendencia toda madrileña de buscar fiestas en todos lados, también donde no hay márgen alguno. Eso, por cierto, no quita que la de la salida sea una buena idea (a menos que no sea en Lavapíes o con algún plan raro, ya se lo he especificado), al revés, considerando nuestro (sobre todo mío) calendario de salidas en estos últimos trece meses. […] Como dicho, mañana último día en Hipercor, la verdad es que lo siento dejar ese trabajo, que, a parte el horario y la reducida cantidad de horas (que significa reducida cantidad de dinero como recompensa), se ha revelado bueno, productivo y agradable, por tipología y ambiente. […] Pero lo inmediato es el viaje y eso significa equipaje de viaje. Hace un año, en mi blog, expresaba mis sensaciones sobre el tener que hacer la maleta para el viaje en Roma, pero sobre todo por el re-encuentro con mi novia después de cuarenta días de forzada lejanía. Como dije entonces digo ahora: OTRA VEZ LA MALETA. La resolución que he tomado es que la haré mañana a la tarde. Es que tengo el defecto de llenar mis equipajes de cualquier tontería, por la necesidad de que no me falte nada, así que cada vez que me voy de viaje me llevo cosas que finalmente nunca voy a utilizar. Esta vez la haré con apuro, así podré pensar solo en lo indispensable. A ver, ¿que es lo indispensable? Sin lugar a dudas, los billetes de los aviones […]; la equipación del viajero del 2000 no puede prescindir de cámara de fotos (hemos decidido llevar solo una, probable que sea la de ella, que es más buena que la mía) y móviles, así como finalmente María Valeria ha decidido llevarse el ordenador portatil (la “computadora” en rioplatense, término que no me gusta porqué lo utilizó el taortista en una conversación que tuvimos en messenger); seremos imbéciles en olvidarnos de los regalos que ella le ha hecho a sus parientes (ahora le ha salido la idea de comprar algo también para Margarita […]); mis apuntes, archivos y libros (de principio serían cuatro […] pero me gustaría reducir el número a dos, por la cuestión antes explicada de no querer llenarme demasiado y porqué seguramente allí me compraré muchos); ropa: íntima, más tres pantalones (los tres que tengo), traje y tal vez chaqueta, dos camisetas de manga larga (la negra aderente y la que me puse durante de la noche de la lituana; tengo pensado comprarme otra más allá), un par de zapatos y uno de zapatillas, mientras que creo que con cuatro t-shirt (la negra, la de España, la de Brasil y la de los cerditos) esté bien (imagino que allá me compraré más, empezando con una camiseta de la selección argentina, si no cuesta demasiado), me gustaría no pasarme de dos, como mucho tres camisas, pero en este caso el problema (como siempre) será elegir. Como se puede observar, la maleta ya está hecha, hay solo que llenarla. ¡VAMOS ITALIA! siempre peor . . .Gentile Ministro Padoa Schioppa, Sono un ragazzo di 30 anni, lavoro come operaio, vivo in periferia di una grande città e, ahimè, vivo ancora a casa dei miei. L´altro giorno ho sentito le sue parole in tv, e mi sono immediatamento identificato in coloro che lei definisce 'bamboccioni', quei trentenni che lei vorrebbe 'mandar fuori da casa'. Mi son detto: 'Grande Ministro, Lei ha ragione'. Mi sono così rivolto alla mia Banca per ottenere un mutuo. 'Grande Ministro, avrò finalmente una casa tutta mia', ho pensato! Guadagno 1.000 Euro al mese + 13esima e 14esima, le quali spalmate in 12 mesi mi garantiscono un reddito mensile di 1.166 Euro. Visto che la rata mutuo non può superare 1/3 dello stipendio, mi posso permettere una rata di 388 Euro al mese. Con questa rata mi viene concesso un mutuo di 65.770 Euro in 30 anni (se aspettavo un altro po´, vista l´età, non me lo concedevano un mutuo trentennale... Grande Ministro, grazie per avermi fatto fretta!) Con il mio bel preventivo in tasca, ho deciso di rivolgermi immediatamente ad uno studio notarile, per farmi preventivare le spese che dovrò sostenere per acquistare una casa. Dai 65.000erotti Euro, dovrò infatti togliere: - Euro 3.000 circa di Tasse in fase d´acquisto ('solo' 3.000 euro visto che è la mia Prima Casa! Grande Ministro, grazie); - Euro 2.500 circa di Notaio per l´acquisto; - Euro 2.000 circa di Notaio per il mutuo; - Euro 2.500 circa di Allacciamenti alle utenze acqua, gas, enel. Per un totale di Euro 10.000 circa. Beh... ho ancora a disposizione ben 55.770 Euro per la mia casetta! La dovrò arredare, ovvio, mica posso dormire per terra... Mi sono rivolto così ad un mobilificio, per ora posso accontentarmi di una cucina, un tavolo con 2 sedie, un divano a due posti , un mobile tv, un letto matrimoniale, un armadio e due comodini... il minimo, ma mi conosco, mi saprò adattare. Euro 7.000 circa, se i mobili me li monto io! Beh... pensavo peggio! Ho ancora a disposizione ben 48.770 Euro per la mia casettina, sono sempre 90erottimilioni di una volta! Grande Ministro, grazie! Entro gasatissimo in un´agenzia immobiliare, è arrivato il momento... Con 48.770 euro mi dicono che posso acquistare: - un garage di 38 mq. al livello - 2 di un condominio di 16 piani; - due cantine (non comunicanti tra loro) di mq. 18 ciascuna nel condominio adiacente. Per l´abitazione più piccola ed economica - un bilocale trentennale di 45 mq. Al piano seminterrato di uno stabile a 20 km dalla città - dovrei spendere 121.000 Euro! Me ne torno a casa Ministro, a casa dei miei, ovviamente! Ho fatto quattro conti: per potermi permettere quel bilocale, dovrei: - o indebitarmi per altri 63 anni, quindi l´ultima rata la verserò finalmente a 93 anni! - oppure dovrei guadagnare 3.000 euro al mese! Grande Ministro, grazie! 10/29/2007 MIS 5 FOLIOS PERDIDOSh 20.50 en Madrid, Calle Marqués de Leganés nº 7, taller de Escritura Creativa de Fuentetaja Literaria. Anoche dormí ni tres horas, esta tarde he descansado entre las h 17.00 y las h 19.20, estoy dormidísimo. Casi no participo a la clase, oigo sin escuchar, me doy cuenta también que la cabeza tal vez ya está en el otro lado del oceano. La Prof.ra Gloria Fernández Rozas comenta el trabajo odierno de un compañero (mirá: ni me acuerdo de quien . . .), para mi es todo un bla bla bla sin articulación, hasta que escucho «[...] empiezas y escribes cinco folios. - Acuérdate Mario de cuando escribías cinco folios, ja ja ja, aquellos bellos tiempos - [...]» . . . 10/22/2007 YO LO SABÍANo lo deseo a nadie, es feo, angustiante, le quita emoción a la vida: hablo del tener que decir siempre «Yo lo sabía», del tener siempre razón. Hace unas semanas salió la noticia de la boda entre Adelfa y Reinaldo, respectivamente 82 y 24 años. Argumenté sobre la bondad y las bases morales de tal acontecimiento. Aquí un artículo sacado de Yahoo Argentina de hoy. - - - - - - - - - - Adelfa Volpe, la anciana de 82 años que hace pocos días se casó en Santa Fe con un joven de 24 años, murió anoche en el sanatorio donde se hallaba internada por una arritmia, informaron fuentes de ese centro asistencial. Un vocero del Sanatorio San Jerónimo dijo a Télam que "Adelfa murió alrededor de la medianoche", y que "había ingresado al sanatorio hace varios días presentando arritmia y dolores de pecho, que luego se complicaron con problemas respiratorios". Adelfa se hizo conocida debido a que el 28 de setiembre pasado se casó por civil con Reinaldo Wavegche, que tiene 58 años menos que ella. La mujer padecía de una afección cardíaca que periódicamente requería su internación para la realización de estudios. Adelfa y Reinaldo se constituyeron días atrás en noticia debido a la inusual diferencia de edad al casarse y la boda fue cubierta por medios argentinos y de otros países. La pareja se casó en el Registro Civil de Santa Fe y posteriormente recibió una bendición en la Basílica de Guadalupe. Adelfa invitó a vivir en su casa a Reinaldo cuando falleció la madre de éste y con el tiempo cambió el tenor de la relación, a tal punto que fueron novios durante seis años hasta que decidieron casarse, dijo por entonces la mujer a los medios de prensa. - - - - - - - - - - No creo que hagan falta comentarios, solo ser muy tristes por el fin de una vida humana y un poco tristes para la vicenda. Ah, sin olvidar de congratularnos con el buen Reinaldo . . . 10/18/2007 NOSTALGIA Y ESPERANZA ANTES DE BAIRESEsta mañana me he llevado la cámara de fotos al trabajo y he podido sacar una decena de imagines, entre las que sobresale una donde estamos Mike y yo, él tan grueso, yo tan pequeño . . . . . […] Parece que Olga esté pensando con operarse los pechos para agrandarlos, convencida que no tiene novio porque no los tiene grandes como Valeria . . . Tal vez tendría que mirar por otros lados, empezando con ponerse arriba de una balanza . . . Hace un par de días, Renata estaba en el Metro y conoció un chico argentino, que fue muy señoríl y le regaló una hojita con una poesía de amor que él mismo había escrito. La hoja llevaba su nombre: ¡Pablo Mateo López! Hace mucho que no tenemos noticias de Pablo. María Valeria se ha recordado que, cuando llegó y a los pocos días nos dijo que había conseguido novia, sumó que había conocido esa chica venezuelana en el Metro . . . ¿Otra víctima de sus poemas? Indudable que sea una táctica, una manera de hacer típica argentina, pero de los argentinos buenos, originales y valientes […]. Ayer me encontré en messenger con Casimiro. Me preguntó si iba a salir a la noche, le dije que no, él se quedó soprendido y dijo algo como «¿Como que no sales? Hoy es Miercoles, noche al Bourbon» . . . y la verdad es que tiene razón, pero aquí estoy solo, sin una espalda para salir a la vieja manera. La vuelta del Casimiro en Madrid, a finales del més, será oxígeno: el The Bourbon Café (donde conocí a la lituana y no voy, a parte una fugáz aparición, desde el 15 de Marzo de 2006) y el Palacio Gaviria (donde “concluí” con Valeria y no voy, a parte una fugáz aparición, desde finales de Junio 2006) esperan . . . . . 10/17/2007 EL VACÍO DEL DISCURSOPrincipio de Otoño templado en Madrid, un frío leve, que no impide disfrutar de mañanas y tardes de sol, de camisetas cortas y noches desnudos. Faltan todavía quince días a las salida para el Nuevo Mundo y la espera ya empieza a hacerse sentir, traducida en ganas de empanadas, que María Valeria no quiere hacer, justificando esa decisión con que las comeremos en Buenos Aires. Por lo demás, nada de maletas, nada de prisa, nada de llamadas con “¡Hasta pronto!” a parientes y amigas. Los últimos días en el trabajo se han caracterizados por la gripe de Luís, que le hace estar nervioso y antipático, así que ninguna risa, mucho silencio y miradas feas. No obstante, siguo dándome cuenta de haber instaurado buenas relaciones en el interior del grupo: casi cada día estoy volviendo en el Metro hasta Nuevos Ministerios con “la calientapollas” Paloma, que (cándida admisión suya) calientapollas fue antes de ponerse de novia hace tres años (es decir cuando tenía 19, es decir que no me quiero ni imaginar cuando empezó . . .) y ahora ya no lo es, pero sabemos como van esas cosas, una es calientapollas y no puede volver atrás, ya que todas las pollas que ha calentado de ella se acuerdan, así como ella se acuerda de ellas, y el pasado no es que se borre del hoy al mañana, así que hablamos de “la calientapollas Paloma” […]; igualmente, casi todos los días, siempre en el Metro, encuentro a Elena, boliviana cuarentona de Santa Cruz, siempre gentíl y con ganas de conversar, aunque sea de nada, pero de la que algo se me escapa; el Jueves pasado, en el mismo Metro (LA SUMA DE TODOS, como dice justamente el slogan), coincidí con Celia, que descubrí ser ecuatoriana de Lima y no dominicana como siempre había creído, y que ayer me detuvo en la puerta del montacargas, empezó a hablar y no hablar, acariciándome una mano con un dedo de una manera algo pícara, para terminar hablándome de que, en mi ausencia, Deivid podría tomar mi lugar, si para mi no es problema . . . y qué, ¿Deivid no podía venir a preguntármelo solo en vez de hacerme casi violar por su protegida?, a parte que no tengo ningún derecho sobre el puesto de trabajo que dejaré a partir de Noviembre, así que ni hacía falta esa escena; además, la rojita de la limpieza (antes o después tendré que preguntarle como se llama) es siempre más “simpática” y esta mañana he coincidido en el montacargas con una chiquita que ha estado mirándome como un león que no come desde hace un més . . . ¡Qué complicado tener 22 años, ser de raza blanca caucásica, de aspecto no desagradable [...], en una ciudad como Madrid, teniendo novia! Pero, dicho que la gemela ecuatoriana morena (la rubia se fue a su País a principio del més y volverá en un par de semanas) ha desaparecida y que la colombiana (otra asaltacunas, esa aún más) sonrie siempre más de una manera que me asusta y me invita a tener cuidado, por suerte no hay solo mujeres en el sector del Hipercor en donde trabajo, así que buenos conmigo se muestran también el mexicano-mujeriego (por lo menos al escucharlo) Charro, el “Hamilton español” Christian y “el increible Mike” (o “Big Mike” si prefieren), mientras que ambiguo, por tonto (pero es buen chico, se le puede salvar del infierno), queda Robert (que ya no me pregunta si follé a la noche anterior, tal vez porque ya conoce la respuesta, que cinco o seis veces a la semana es positiva), insoportable es el enanito ecuatoriano Jorge, mientras que inchapelotas se ha convertido el supervisor Manuel . . . Entonces, un cuadro casi idilíaco, donde hay más y menos, pero los más son cantitativamente y calitativamente superiores a los menos y eso no me lo esperaba cuando empecé. Pasando a los hechos en cuanto tales, ayer a la tarde sonó mi móvil italiano: no era mi madre, sino que la secretaria de Massimo Pugliese, que me llamó “Señor Cipriano” y me pasó con su jefe. Massimo me comunicó que a la noche iba a llegar en Madrid, invitándome a contactarlo a la mañana siguiente, en cuanto volviera del trabajo. Esta mañana, a las h 12.45, estaba en la Calle Hermosilla. Telefoné a Massimo, que me dijo de esperarle en la puerta del Grand Meliá Fénix, ya que él hubiera llegado enseguida. Sin que me sorprendiera, llegó media hora después, acompañado por dos sobrinos suyos (un hijo de Masito y uno de Salvatore) y por uno de sus lameculo, tan solo para decirme que Julio Senn González estaba empeñado en un master y para, entonces, concertar otra cita a la tarde. A las h 16.54 estaba otra vez en la puerta del hotel, fumé un sigarrillo y a las h 17.00 en punto le telefoné, recibiendo la respuesta que me esperaba: «Arrivo tra 10-15 minuti» . . . Conciente de tener que esperar por lo menos 25-30 minutos, fui a dar una vuelta en Plaza de Colón, donde me encontré casualmente con el mismo Julio Senn, que tranquilo y sereno paseaba con un amigo y que me dijo que no iba a estar por causa de una reunión programada a último minuto. Por contra, me dio un informe-flash de sus novedades: la Agencia Prisa está creando un grupo de trabajo en un periódico deportivo, grupo en el que podría entrar yo; de todas maneras, no se va a empezar antes de Diciembre . . . A los pocos minutos, llegó Massimo, que telefonó a Senn para escuchar las mismas palabras que había escuchado yo. Massimo no me pidió paciencia, sino que me dijo que él más que eso no puede hacer y que esos tipos no le pueden decir “puttanate”, en cuanto se trata de la gente con la que él trabaja. Mientras tanto, esta historia llegará por cierto al año y medio: el primer contacto madrileño con Massimo lo tuve en Junio 2006; durante del Verano se puso en el medio su hermano Marco, que no hizo más que proporcionar un retraso que me costó la forzada vuelta a Italia; el nuevo contacto tuvo lugar el 14 de Diciembre, cuando sondamos y descartamos enseguida la pista Juanjo Yago, para pasar a la toma de contacto con Lorenzo Sanz y Julio Senn; todo el mundo me invitó a terminar los estudios y volver, así que en Abril me presenté al Garrigues licenciado; Julio Senn me habló por primera vez del Marca, de la Agencia Prisa, de Ronaldo, etc. y me citó para finales de Mayo; de Mayo al Verano, hasta hoy que hemos quedado para Diciembre. En estos días, si calientapollas y suramericanas varias no me lo impiden con su presencia, estoy leyendo en el Metro: terminé el Vivir, escribir de Annie Dillard, que no me gustó para nada al ser vago y sin sentido, mientras que al revés me está encantando El discurso vacío de Mario Levrero: se trata de una obra en la que el escritor uruguayo no habla de nada, de tonterías sobre su vida, pero que atraren, me atraen a mi, no sé porqué, pero siguo leyéndolo y con creciente ganas. El Lunes a la noche fui al taller, en donde presenté mi trabajo, mediocre pero apreciado por los progresos hechos (sobre todo, se complimentó Trifón), progresos relativos a la contribución de ficción que en ello hay; también alimenté yo una discusión sobre el concepto de “verosimilitud”, en la que acabé humillado con una lección de la Prof.ra sobre la Teoría de los Mundos Posibles, que debería conocer en todas sus facetas por tanto haberla estudiada . . . es que a la mañana había dado un galpe con la cabeza en el trabajo y estuve todo el día con dolor . . . Ayer busqué informaciones sobre Léonidas Lamborghini, reconocido escritor argentino y . . . padre de Flavia . . . Quería comprar algún libro suyo, pero averigué que a los 80 años Sir Lamborghini cuenta con tan solo una novela en su currículum, así que . . . Tal vez compre El Señor de las Moscas de William Golding, que inspiró mi trabajo del taller de esta semana y que la Prof.ra me ha aconsejado para seguir con dicho cuento que estoy realizando. Por fin, ayer a la mañana le envié a mi madre una foto que hize al día anterior con María Valeria y su respuesta, que llegó a los pocos minutos fue: «Maronna mia sembri un'eremita!!!Tagliala la barba che sei un bel ragazzo» . . . . . 10/14/2007 SUR LE PONT . . .Encontré estas fotos el Viernes a la noche en www.repubblica.it. Descripción: durante de una soleada tarde de principio de Otoño, en una no mejor identificada (por lo menos por mi parte) ciudad de Estonia, un hombre y una mujer salen, pasean, toman algo (tal vez un poco más que algo), lo pasan bien y ¿por qué no aprovechar y completar el día a lo grande? Suben arriba de un puente (que no me atrevo a imaginar cuanto sea de alto, pero que será ancho como mucho dos metros), apoyan las botellas a un lado y . . . . . Me gusta notar que la chica está arriba y el chico abajo. Una vez hubiera criticado tales actitudes, pero durante del último año y medio las cosas han cambiado, he aprendido muchas cosas que tal vez nunca hubiera querido aprender: ¡he tenido que cambiar! Y, entonces, sonrio mirando y apruebo comentando estas imágenes llegadas de la lejana Estonia, me lo pienso un segundo y reflejo: hay un lindo puente también en Madrid . . . . . 10/12/2007 HASTA LA MADRUGADANota: 5,5/10. Juicio: por fin la verdadera vuelta vuelta en Madrid; no ha sido fácil, para nada, pero podía ir mucho peor. Anoché […] me di una ducha, terminé de tomar la Coca Cola […] que estaba tomando y me vestí: pantalón nuevo, camiseta nueva, zapatillas nuevas, más por debajo […] una camiseta aderente negra, completando con tres pulseras, reloj elegante, brazal de Jamáica, gorrito nuevo. Salí y fui a esperar a María Valeria en Tribunal, apostado como siempre en la parada de autobuses; me vido a espaldas, ella con los otros vueltos de Mondial; fuimos a casa, donde ella dejó el bolso y le tomó una chaqueta a Renata (que tenía frío y se sentía mal, pero le alcanzó una cerveza para reanimarse y aguantar hasta la madrugada), mientras que yo me llevé para mi la chaqueta negra. María Valeria estaba vestida con la misma camiseta y el mismo pantalón que tenía la noche que la conocí […]. Estuvimos allí, tomamos una cerveza (María Valeria, después, se tomó otra, invitada por Oscar, sin decirme nada), charlamos, bailamos un poquito, mi gorrito tuvo mucho éxito, ni hablar de la camiseta, además de que en el lugar (y parece que lo dan también en el TV) había colgado un manifiesto publicitario donde se ve un chico que todo el mundo decía que se parecía muchísimo a mi (bueno, por una vez un paragón agradable). […] Seguimos allí hasta sonadas las h 3.00, haciendo fotos (se nos olvidó la camarita), jugueteando con una coronita que le regalaron a María Luisa, siguiendo bien, en ambiente agradable (hasta charlé con Roberto), hasta que nos echaron. Salimos en la fría Madrid otoñal a la búsqueda de una discoteca. […] Acompañando al grupo, dejamos Malasaña (al Barco había demasiada gente esperando para entrar), cortamos las calles hacia Gran Vía, casi nos “arriesgamos” en ir al Black Hall, David se quedó charlando con dos chicas (esa sí que es una noveda: ¿que haya cambiado de intereses?) en la puerta de una disco brasileña, nosotros finalmente fuimos a La Reyna Bruja, cerca de la Plaza de Callao. 10.oo € cada uno, copa incluida, la entrada, música buenita, María Valeria me dijo ser la misma de las discos en las que iba e su juventud . . . a los 12 años . . . Me encantó, me pareció volver atrás con el tiempo, pero la situación fue sin duda diferente […]. Fuimos al baño, dejamos las chaquetas en una silla y a bailar. […] Alrededor de las h 5.00, ella acusó un poco de cansancio y nos fuimos a sentar en unos sofás donde había también otra gente. […] Decidimos que hubieramos tomado una copa y enseguida salido unos 5-10 minutos […] Al volver, nos encontramos con un grupo, encabezado por Renata y Quique, que se iba. Lo demás, tuvimos que irnos a los pocos minutos, cuando La reyna Bruja cerró. Yo, María Valeria, Belén, Gisela y Miguel nos fuimos a La Chocolatería San Ginés a por un chocolate con churros. Una de las “casas” de mi Vieja Madrid, justo al lado del Joy, no iba desde la madrugada del 24 de Febrero de 2006 (un més exacto después, estaba en mi piso, en mi casa, con mi futura novia), cuando lo alcanzamos con Fulvio al salir del Palacio Gaviria. Estaba llena, tuvimos que esperar un rato para entrar, el chocolate (que subió de diez centimos), estaba bueno como siempre, pero también pesado como siempre, al punto que María Valeria tomó solo la mitad. Nos fuimos a las h 7.00, cuando nos echaron. […] 10/11/2007 ARTE DEL AMARSi quieres sentir la felicidad de amar, olvídate de tu alma. El alma es lo que arruina el amor. Las almas son incomunicables. Deja que tu cuerpo se entienda con otro cuerpo. Porque los cuerpos se entienden, pero las almas no. (Manuel Bandeira, Brasil, 1886-1968) LA MUERTE Y LAS MOSCASHay tres temas: el amor, la muerte y las moscas. Desde que el hombre existe, ese sentimiento, ese temor, esas presencias lo han acompañado siempre. Traten otros los dos primeros. Yo me ocupo de las moscas, que son mejores que los hombres, pero no que las mujeres. Hace años tuve la idea de reunir una antología universal de la mosca. La sigo teniendo. Sin embargo, pronto me di cuenta de que era una empresa prácticamente infinita. La mosca invade todas las literaturas y, claro, donde uno pone el ojo encuentra la mosca. No hay verdadero escritor que en su oportunidad no le haya dedicado un poema, una página, un párrafo, una línea; y si eres escritor y no lo has hecho te aconsejo que sigas mi ejemplo y corras a hacerlo; las moscas son Euménides, Erinias; son castigadoras. Son las vengadoras de no sabesmos qué; pero tú sabes que alguna vez te han perseguido y, en cuanto lo sabes, que te perseguirán para siempre. Ellas vigilan. Son las vicarias de alguien innombrable, buenísimo o maligno. Te exigen. Te siguen. Te observan. Cuando finalmente mueras es probable, y triste, que baste una mosca para llevar quién puede decir a dónde tu pobre alma distraída. Las moscas transportan, heredándose infinitamente la carga, las almas de nuestros muertos, de nuestros antepasados, que así continúan cerca de nosotros, acompañándonos, empeñados en protegernos. Nuestras pequeñas almas transmigan a través de ellas y ellas acumulan sabiduría y conocen todo lo que nosotros no nos atrevemos a conocer. Quizá el último transmisor de nuestra torpe cultura occidental sea el cuerpo de esa mosca, que ha venido reproduciéndose sin enriquerecerse a lo largo de los siglos. Y, bien mirada, creo que dijo Milla (autor que por supuesto desconoces pero que gracias a haberse ocupado de la mosca oyes mencionar hoy por primera vez), la mosca no es tan fea como a primera vista parece. Pero es que a primera vista no parece fea, precisamente porque nadie ha visto nunca una mosca a primera vista. A nadie se le ha ocurrido preguntarse si la mosca fue antes o después. En el principio fue la mosca. (Era casi imposible que no apareciera aquí eso de que en el principio fue la mosca o cualquier otra cosa. De esas frases vivimos. Frases mosca que, como los dolores mosca, no significan nada. Las frases perseguidoras de que están llenas nuestros libros.) Olvídalo. Es más fácil que una mosca se pare en la nariz del papa que el papa se pare en la nariz de una mosca. El papa, o el rey o el presidente (el presidente de la república, claro; el presidente de una compañía financiera o comercial o de productos equis es por lo general tan necio que se considera superior a ellas) son incapaces de llamar a su guardia suiza o a su guardia real o a sus guardias presidenciales para exterminar una mosca. Al contrario, son tolerantes y, cuando más, se rascan la nariz. Saben. Y saben que también la mosca sabe y los vigila; saben que lo que en realidad tenemos son moscas de la guarda que nos cuidan a toda hora de caer en pecados auténticos, grandes, para los cuales se necesitan ángeles de la guarda de verdad que de pronto se descuiden y se vuelvan cómplices, como el ángel de la guarda de Hitler, o como el de Jonhson. Pero no hay que hacer caso. Vuelve a las narices. La mosca que se posó en la tuya es descendiente directa de la que se paró en la de Cleopatra. Y una vez más caes en las alusiones retóricas prefabricadas que todo el mundo ha hecho antes. Pues a pesar tuyo haces literatura. La mosca quiere que la envuelvas en esa atmósfera de reyes, papas y emperadores. Y lo logra. Te domina. No puedes hablar de ella sin sentirte inclinado hacia la grandeza. Oh, Melville, tenías que recorrer los mares para instalar al fin esa gran ballena blanca sobre tu escritorio de Pittsfield, Massachussetts, sin darte cuenta de que el Mal revoleteaba desde mucho antes alrededor de tu helado de fresa en las calurosas tardes de niñez y, pasados los años,sobre ti mismo en el crepúsculo te arrancabas uno que otro pelo de la barba dorada leyendo a Cervantes y puliendo tu estilo; y no necesariamente en aquella enormidad informe de huesos y esperma incapaz de hacer mal alguno sino a quien interrumpiera su siesta, como el loquito Ahab, ¿Y Poe y su cuervo? Ridículo. Tú mira la mosca. Observa. Piensa. Augusto Monterroso 10/7/2007 EL MARIPOSO TONTOUn intrigante experimento entomológico ha puesto en maniefiesto que una mariposa macho hace caso omiso de una mariposa hembra de su propia especie si, pese a estar viva y coleando, se le coloca junto a una mariposa de cartón coloreado que sea de tamaño mayor, mayor incluso que el macho, mayor que cualquier mariposa hembra que jamás haya existido. Se alabaza sobre el pedazo de cartón. Una y otra vez, salta sobre el pedazo de cartón coloreado. Muy cerca, la mariposa hembra, viva y palpitante, abre y cierra las alas en vano. (Annie Dillard, U.S.A., 1989, pag. 24) 10/6/2007 OCTUBRE
Viernes, 28 de Septiembre de 2007, h 17.43 – […] Esta mañana, al llegar al trabajo, encontré que se había formado un grupo compuesto por los veinteañeros dominicanos Luís y Robert, por el ghanesón Mike, de 27 años, por un chico español, con cara de bueno pero todo inflado y musculoso, y por Paloma, española de 22 años: se hablaba de sexo . . . discurso introducido por Paloma, que había pedido a Luís delucidaciones sobre su encuesta “¿que es lo que dicen las chicas cuando no quieren hacer sexo?; se charló un rato y, entre otras cosas, Paloma dijo «Yo ahora tengo novio, hace ya tres años, y siempre he sida fiél, pero antes era una calientapollas» . . . Me alegro, no sé que más decirte nena . . . .
Ayer, cuando regresé en casa, sin desayunar (cada uno lo había hecho por su cuenta), yo y María Valeria fuimos a la Ciudad Universitaria de la Complutense. Pedimos informaciones sobre la convalidación de mi título, nos dijeron que el límite de tiempo es el 30 de Septiembre, que, a parte el certificado con las asignaturas cursadas y las notas, hace falta otro con los programas y que todo tiene que estar traducido (por parte del Consulado italiano en Madrid o por parte de un jurado autorizado), así que no hay tiempo y tendré que arreglar todo en perspectiva 2008/2009. Sea mi novia que mi madre me han reprochado, diciendo que podía hacerlo antes e inscribirme ya este año, pero, bueno, a mi también me hubiera gustado, pero será que este año hará otras cosas, a nivél de instrucción y demás, que serán igual de útiles para mi futuro.
Al volver, nos pasamos por CajaMadrid, donde me dijeron que tendrían que devolverme el dinero que me robaron en una semana. Si realmente lo harán, podré pagar lo que me falta del billete para Buenos Aires y con ello cerrar la deuda que tengo con mi novia.
A la tarde, después de comer un kebab, fuimos a la Rey Juan Carlos de Fuenlabrada. En el edificio departamental estaban Victor Sampedro Blanco y Daniel Sánchez Salas charlando. Pocos metros al lado, estaba también Patricia Izquierdo, haciendo fotocopias. Sampedro fue muy frío, casi no me saludó. Sánchez Salas me propuso de enviar mi trabajo a revistas españolas e italianas, ver lo que piensan y, mientras tanto, ampliar la investigación. Me esperaba más. No he querido dejarlo ver frente a él y tampoco después con mi novia, pero me he quedado muy desilusionado. Dejado el departamental, hemos dado una vuelta por el campus, que a María Valeria le ha gustado mucho, y hemos ido a tomar algo en la cafetería. […]
Esta mañana, a parte lo de Paloma, al trabajo me han entregado, con más que dos semanas de retraso, el sueldo de las horas extras de Agosto, es decir de las tres horas trabajadas el Domingo 26: DIECIOCHO EUROS CON DIECISIETE CÉNTIMOS . . . Cuando he ido al BBVA para retirar el dinero del cheque he tenido verguenza . . . . .
Miercoles, 3 de Octubre de 2007, h 13.20 – El Lunes a la mañana retiré el cheque con el sueldo, más de lo que pensaba, 357.oo €. A la tarde descansé y fui despertado por el móvil: una oferta de trabajo como teleoperador con italiano, incorporación inmediata, entrevista a la tarde siguiente. Ya despierto (bueno, un poco, estaba todo despistado), fui a la sede de Fuentetaja para retirar el carnet y a la noche, a las h 19.50 fui a la primera clase. […]
Esta mañana me he encontrado en el Metro con Paloma, la (ex-)“calientapollas”: hemos charlado, me ha dicho que vive en Fuenlabrada con su novio (que es militar, a pesar de ser a su decir un superdotado . . . en sentido intelectual) y que acaba de aceptar un trabajo en Arroyo Culebro, mucho más cerca de su casa, que es huérfana de padre y en parte por eso ha decidido no seguir con los estudios. Paloma me había hecho una muy mala impresión las primeras semanas que trabajé allí, pero a mitad de Septiembre, de repente, empezó a sacar una sonrisa que no le parecía propia, pero que le queda muy bien y que borra esa imagen de iper-antipática que se había construida a mis ojos.
Viernes, 5 de Octubre de 2007, h 23.31 – […] Pasé la tarde [del Jueves] mirando el ordenador, con la consigna del ejercicio por el taller enfrente, sin escribir ni una palabra, no tanto por falta de ideas, sino que más bien por falta de atrevio. A la noche vi un poco un episodio de Star Wars, estuve en Internet, hablé en messenger con Nathalie, una amiga (¿o prima?) dominicana de Luís, y a las h 23.30 me puse a descansar un poco. A las h 24.10 sonó el móvil, la música exclusiva para las llamadas de mi novia. Me dijo que unas compañeras iban a ir al MadridMadriz, me preguntó si quería ir, no si “queríamos” ir, como para decir que si quería bien, si no iba sola . . . . . Nos encontramos en la Calle de Velarde a las h 24.40, yo estaba contrariado y no se lo escondí. Al MadridMadriz estaban Gisela, Amaia (más gorda que nunca) con una amiga, Renata, menos sonriente y solar que de costumbre, Roberto, que cuando lo vi estuve a punto de explotar, y dos chicas más, dos con las que varias veces hemos salido, pero que nunca me acuerdo como se llaman, las dos las había siempre percibido como muy amigas, pero anoche noté algo más, un juego de miradas, de sonrisas, de palabras dichas en voz baja: lesbianas, sin lugar a dudas, y mi novia me lo confirmó más tarde. Estuvimos allá, yo tomé mi caña, busqué no ser demasiado pesado, no contestar demasiado a las sonrisas de Amaia para no molestar a María Valeria, charlar con Renata, siempre agradable, y con Gisela, cuya cercanía le hacía la interlocudora preferente de mi novia. Dejamos el bar cuando nos hecharon, como a la h 1.15. […]Fuimos a un pub irlandés por Malasaña, en una calle que cruza la San Andrés: el lugar es muy lindo, sobre eso no se discute, la música buena y no demasiado fuerte, tal vez un poco vacío, pero eso en ese momento me pareció un pregio. Nos apartamos, me convenció a tomar una Guinnes, hablamos más, abrazados […] Estuvimos allí charlando antes entre nosotros y después con Renata, que nos contó de su aventura, desde su primera llegada a España hasta cuando fue contratada por Mondial. A las h 2.30 nos fuimos todos, yo y María Valeria acompañamos a Renata y a Gisela hasta la Calle del Barco, donde hubieran seguido ellas en la homónima discoteca, y volvimos para casa. […]
Me he despertado [hoy] de repente, saliendo de un sueño sin sueños, he mirado a la ventana, contemplando la vaga oscuridad a lo largo de un par de segundos; he mirado el reloj, las h 8.20, ay . . . no he escuchado el despertador, es tarde, ay . . . el trabajo . . . ¿Y María Valeria? No está a mi lado, me he levantado agarrado por el pánico, he ido al baño, sin encontrarla tampoco allá, he vuelto, casi gritando su nombre . . . antes de darme cuenta de que eran las h 20.20 y no las h 8.20 . . . . .
Sábado, 6 de Octubre de 2007, h 12.00 – Esta mañana, al salir del trabajo, le he comunicado a Justi que el més que viene estaré al extranjero y que, entonces, no podré trabajar en el Hipercor; ella me ha dicho de presentarle una declaración de baja voluntaria al menos quince días antes de la fecha en que me voy y de entregar la tarjeta el ultimo día para que me haga el finiquito; eso significa que, en teoría, podría trabajar también el 1 de Noviembre; por lo de mi eventual reincorporación en Diciembre, me ha dicho de hablar directamente con Eulen, para ver que disponibilidad hay. […]
10/4/2007 LA SÍNDROME DEL OCTAVO BORGES
Leí por primera vez una novela durante del verano de 1996, como deber de la Prof.ra Maria Mannetta para las vacaciones entre el I y el II año de las “Medie”. El libro se llama El ojo del lobo, escrito por Daniel Pennac y públicado en 1993: trata de un chico que va en un zoológico y se fija a mirar un lobo con un ojo solo; también el lobo lo mira y los dos se intercambian por medio de esa mirada sus historias.
Fue el principio, un principio fugáz. En verano de 2001, durante de las vacaciones en la playa con mis padres, compré dos libros más, uno de Alberto Bevilacqua y otro de Isaac Asimov. Eso ya fue algo más. Durante del año, pero sobre todo del verano siguiente, leí más cosas, con particular atención a las obras de Luciano De Crescenzo, que a mi madre tanto les encantan.
Pero fue la Universidad el trampolino definitivo. Empecé a interesarme en argumentos de vario tipo, le di una atención diferente también a la manualística y a la ensayística, hasta llegué a estudiar también cuando los examenes no lo pedían, también a profundizar las materias con más libros, hasta a estudiar cosas que mi plan de estudio no preveía.
Pero, ha sido la literatura (queriendo contraponer las definiciones de “obra literaria” y “ensayo”, diferenciación que no condivido del todo) a gozar de un trato preferente, un ámbito en lo cual he buscado abrir la mente y enfrentarme un poco a todo, desde los grandes clásicos (a pesar de que creo haberme rendido frente a Il Nome della Rosa de Umberto Eco, empezado a leer varias veces sin pasar de la introducción) a los romances rosa, desde la ciencia ficción a la filosofía, desde los romances histórico y/o mitológicos a las biografías y las autobiografías, desde los romances amarillos a la así dicha literatura moderna (también definida desde más lados “de Serie B”, del tipo El Código Da Vinci).
Ni el Erasmus supo pararme, al revés, me dio aún más energia y, a pesar de los estudios y la movida, mantuve un ritmo de lectura extremadamente alto, en calidad y en cantidad. Después de conocerlos en 2005, durante de la Primavera de 2006 estalló en mi una afiición particular por los autores suramericanos, cuales Gabriel García Márquez, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sabato, Jorge Luís Borges.
Seguí mi vía también durante de los últimos meses de Universidad, cuando leí obras como 1984, El retrato de Dorian Gray, La penombra che abbiamo attraversato y más, hasta llegar a terminar la trilogía de El Señor de los Anillos durante de la pasada Semana Santa. La vuelta en Madrid, sin estudios de por medio por lo inmediato, sino que solo con la busqueda de una estabilización en la ciudad del oso y el matroño, tenía que ser campo fertil para eso, pero fue el principio del fin. El 12 de Abril, el día siguiente a mi llegada, fui con María Valeria a La Casa del Libro, en donde compré Inquisiciones, obra publicada por Jorge Luís Borges en 1925. Empecé a leer mi octavo libro del escritor argentino con el habitual entusiasmo, pero fue la obra quien me rechazó . . . Tardé dos meses para leer Inquisiciones, dos meses, una eternidad hecha de aburrimiento y desilusión, de incapacidad de entenderme con un autor que seguro que no es fácil pero que me había fascinado a lo largo de más que un año.
Las soleadas horas pasadas en la playa de Alicante, ambiente ideal, así como las calurosas tardes madrileñas de este vacío Julio y la aurora de Agosto, las pasé en total descolgamiento. Tuve un relámpago de pasión cuando mi novia compró la biografía de Kapuscinski escrita por Maria Nadotti, pero fue solo un relámpago, pasó rápido y se fue. Prácticamente, ¡en los últimos cinco meses y medio he leído nada más que dos libros! Decir que me lastimó Borges creo que no sea justo. Ha sido un conjunto de cosas: la delusión post-licenciatura, la llegada en Madrid, los trabajos, la depresión, las dificultades, la falta de objetivos por lo inmediato y mucho más. Por ejemplo, si no he leído El sueño de los heroes es porque no he querido mirar en el pasado de la Argentina odierna, que tanto amo pero tan desprecio y tanto dolor me proporciona.
Borges es tal vez el símbolo de esa síndrome o puede que más materialmente haya sido la gota fatal. Lo que es cierto es que estoy en crisis, victima de mi mismo y creo que también de un mundo en lo cual estoy perdiendo certidumbres.
Hace unos días compré El discurso Vacío del uruguayo Mario Levrero: ahora estoy aquí, con mis apuntes y La invención de Morel, buscando el coraje para escribir alguna palabra y retomar el recto camino. 10/3/2007 GÉNESISLa Tierra estaba toda corrompida ante Dios y llena toda de violencia. Viendo, pues, Dios que todo en la Tierra era corrupción, pues toda carne había corrompido su camino sobre la Tierra, dijo Dios a Noé «El fin de toda carne ha llegado a mi presencia, pues está llena la Tierra de violencia a causa de los hombres, y voy a exterminarlos de la Tierra». Génesis, 6, 11 |
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