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3/31/2007 LICENCIADO¿Por donde empezamos? Bueno . . . ayer despertador a las h 9.30, me levanto, desayuno, voy a casa de mi prima, me ducho, hablo al móvil con María Valeria, paso unos minutos en Internet, almuerzo. ¡Día normal! Pero, después de comer, a las h 14.30, me pongo el vestido y salgo de casa para ir a la Universidad. El cielo llora: signo malo . . . Llegamos a las h 16.00 y ya encuentro a Francesco, que (junto con Emilio Bertelli y Milena D’Emma) será el único de los amigos de la Universidad en presentarse. Pasamos los minutos charlando, saludamos a Emiliana Pontecorvo, qua acaba de licenciarse con 110 e lode, llegan mis padres y los otros parientes esperados, faltan zia Johanna y Stefania, bloqueadas por el trabajo, mientras que zia Gina (también ella al trabajo) y Aldo llegan un poco más tarde. A las h 17.30 nos llaman y, enseguida, me toca a mi. El Prof. Frezza había dicho que hubieramos podido hablar máximo 7 minuto, pero yo llego a 8 minutos y 15 segundos: él se pone a contestarme cosas, después de haber ilustrado mi tésis con cierta tranquilidad, a parte un momento donde la emoción me engañó y tardé unos segundos para hacer salir una palabra . . . pero es normal eso. Termino y siguen los otros cinco candidados, mientras que yo salgo a fumar y recibir felicitaciones: estoy satisfecho, critico al Prof. por haberme contestado cosas que hubiera podido decir en otro momento, a solas, pero estoy satisfecho igualmente. Las otras tésis son ridiculas: dos sobre la función sociológica del móvil, una sobre el comics Dampyr, una (esa bastante buena) sobre las novelas de ciencia ficción y otra que no me acuerdo. Finalmente nos vuelven a llamar, para decirnos la nota final. Yo debería partir con 94, así que lo mejor a lo que puedo llegar es 101/110: me espero un 100 . . . llega un 98 . . . salgo de la Aula delle Lauree contrariado, mi padre me sigue, busca consolarme, me reprocha, yo intento calmarme, recibo las felicitaciones de todos, bebemos un poco de espumante, todos buscan consolarme, la sensación general es de haber recibido un robo, una inmerecida injusticia. De vuelta a casa me llama mi novia, diciendome de estar tranquilo, que entre 98 y 100 hay poca diferencia . . . tal vez tenga razón, pero ese 100 era el objetivo de siempre de mi carrera universitaria. Hoy he llamado al Prof. Amendola, yo le he expresado mi insatisfacción, él me ha dicho que empezaba de 93 y no de 94, pero que igual el Prof. Frezza no estaba satisfecho de mi trabajo (y lo dice solo el 30 de Marzo . . .), pero en general, no por la discusión sobre George Lucas que tuvimos ayer, invitandome a ir a tutoría el Miercoles que viene para hablarlo cara a cara. La fiesta de la noche fue linda, mucha gente, todos me parece que lo pasaron bien, me telefonaron zio Antonio desde Alemania, zio Orlando desde Milano, zia Maria desde Nettuno, zia Dora desde Roh. Faltaba alguien . . . Me telefonaron para justificarse Dina (la niña está malita, vendrá en estos días), Carmine (que vino en Fisciano), zia Raffaelina (que dijo que iba a venir hoy), mientras que el Cimi me escribió un sms (hace unos días hizo un accidente y su coche estaba todavía al mecánico) y supe que mi primo Mario había vuelto tarde del trabajo; ni telefonaron Margherita, Giuseppina y Giuseppe Chieffo, entre los otros; esta mañana vino Pina (pero, yo no estaba en casa) y me escribió una mail Catia (está resfriada) y la Prof.ra Colombini. Como a las h 23.30, llegó Massimo Pugliese con su mujer, vueltos en toda prisa desde Roma para presenciar, no me lo esperaba, me hicieron contento. La noche parecía terminar tranquilla, pero tuvo un final malo . . . esa es otra historia . . . 3/24/2007 366 DÍAS DESPUÉSSabado 24 de Marzo de 2007 va acabandose. Esta mañana me he despertado a las h 10.15. Con fatiga me he levantado, he desayunado y me he puesto a leer El Señor de los Anillos. Mis padres han vuelto a las h 12.00 de hacer la compra, mientras que mis hermanas estaban todavía al Colegio y mi hermano, que al día anterior dio un examen, seguía durmiendo. Despertadose Giuseppe, he dejado el libro y he buscado llamar a María Valeria, sin recibir respuesta; he ido a fumar un sigarrillo, he vuelto y he buscado otra vez llamar, con resultados negativos; he buscado y he buscado todavía, hasta que a las h 12.40 me ha contestado: estaba muy nerviosa, me acusaba de llamarla sin razón, a mi que «[…] no haces nada», mientras que ella estaba empeñada; hemos discutido un rato, pero la tristeza ha raptado rapidamente mi corazón y me he callado; me ha pedido de decirle lo que quería, como para entender «hazlo enseguida, que no tengo tiempo a peder contigo» . . . he colgado el móvil sin más, huyendo a fumar otro sigarrillo, con tanta rabia, una sensación de impotencia y ganas frustradas de llorar. El partido de fútbol Sub-21 Inglaterra vs. Italia, que inauguraba el nuevo Wembley Stadium de London, ya había empezado, pero no estaba con ningunas ganas. Me he tirado un rato en la cama, me he levantado, he ido en el salón a ver el partido. La vuelta de mi padre con noticias de Massimo Pugliese me ha devuelto a la realidad, a una fiesta de licenciatura a organizar, a un futuro en Madrid, por lo cual en esos momentos no encontraba sentido y motivaciones. La pasión por el fútbol me ha distraido. Hemos comido, he seguido viendo el partido, me ha llamado mi prima Stefania para anunciarme que me llegará en unos días una carta de invitación a participar al Premio “Sergio Leone” de Torella dei Lombardi. Volviendo a poner en su lugar el teléfono, he oído mi móvil sonar: había llamadas perdidas y tres mensajes vocales, todos de María Valeria. Los mensajes vocales se liaban de que no contestaba a los llamados, de que entonces hubiera tenido que dejarla en Mayo, de que en esa situación de que no quería hablarle hubieramos podio cerrar . . . en el segundo parecía llorar, en todos se le oía un malestar y casi un miedo. . . La he llamada enseguida, hemos aclarado, con ella más calma y disponible que antes . . . tal vez haya aprendido alguna cosita esta mañana. Viernes 24 de Marzo de 2006, a esta hora estaba al De Cine de Calle de los Desamparados, invitado a la fiesta de despedida de Madrid de la alemana Meike. Volví temprano a casa, estaba cansado: la noche anterior no había dormido nada, pasandomela entre el Palacio Gaviria, la Puerta del Sol y La Fontana de Oro, antes de volver a casa . . . acompañado. Tiempo de descansar hubo una media hora, pero no conseguí ni cerrar los ojos. A las h 9.50, me cambié de ropa, me lavé los dientes y la cara y tomé el Metro para ir a clase. La clase de Fundamentos de la Publicidad fue insoportable, porque insoportable como siempre era la Prof.ra Patricia Izquierdo y porque tenía demasiado sueño y hasta tener los ojos abiertos me salió muy complicado. Al terminar la clase, fui a saludar a mi compatriota Giorgia, sentada poco adelante, y nos acercaron dos chicas, de las que una morena, la que nos habló, presentandose y presentandonos a su amiga. Me libré de ellas lo antes que pude y me fui al Laboratorio 2, donde estuve a controlar el correo. Volví a casa, comí, no descansé, estuve mucho pensando y recordando. Como a las h 19.00 fui al Zahara Café de Gran Vía para chatear un poco en Internet y me encontré en msn con Fulvio: me preguntó que tal la noche anterior a Palacio Gaviria y, como la última vez que habíamos hablado, le di buenas nuevas, contandole de haber conocido a una chica argentina («¿Valentina?» me preguntó con referencia a nuestra común amiga, «No, Valeria» le contesté a mi vez), que me había dejado su número de móvil, junto con la sensación, debida a su inseguridad en dictarmelo, de que fuera un número equivocado, cosa que hubiera podido averiguar al día siguiente.
En el medio hay 366 días. Cuanto he cambiado en ese tiempo no lo sabe ni María Valeria misma, que ha devenido la persona que más que nadie me conoce. He visitado la Comunidad Valenciana, admirando la ciudad de Alicante y sus playas; he visto la selección italiana de fútbol ganar un Mundial, entre amigos y parientes, durante de unos seis días pasados en mi pueblo; he pasado un verano entero estudiando y buscando sin éxito trabajo; he vuelto a casa (mi vieja, pero ya no “mía” en verdad, tal vez nunca lo haya sido), he estudiado y hecho otro examen, que se suma a lo de Julio (mientras que los otros festejaban la victoria del Mundial, yo estudiaba para la mañana siguiente) y a los otros seis hechos en Madrid durante del año solar; he ido en Roma, pasando allí cuatro días con mi novia, que he llevado en Frigento, haciendola conocer a mis padres; he vuelto en Madrid, pasando un més y algo en los libros, viendo una Madrid diferente de la que me acordaba; he vuelto otra vez en Italia con el 2007, examens y examenes y examenes y examenes, hasta la tésis, hasta la primera semana de Marzo, estudiando sin parar, hasta hoy que descanso y espero la licenciatura de la semana que viene y espero volver a Madrid. 366 días ¿Cuanto he cambiado durante de este año? Creo que no mucho, soy lo de siempre, muchas cualidades, muchísimos defectos, con mis convinciones que luchan con los sentidos y mis inseguridades que no luchan con nadie y, entonces, se quedan tranquilas ellas, siguiendo a frenarme sin dejarme tranquilo a mi ni mientras que duermo. 366. He cambiado mucho, la vida se me ha vuelta de un lado a otro . . . . . 3/23/2007 1 A Ñ OSon las h 2.55 cuando llegamos en la Puerta del Sol. La gente se mueve, los coches pasan rápidos, la ciudad está viva. Nosotros tomamos la Carrera de San Jéronimo, pasando por la plaza central, más adelante del Matroño y del monumento del Rey Carlos III, dirección Plaza de Cibeles. Franziska quiere ir en un pub, pero le explico que los pubs cierran a las h 3.00. Propongo de ir al The Bourbon Café, pero cuando estamos a punto de llegar ella vee que en una esquina, Calle de la Vitoria, a la derecha hay un pub abierto. Dice de ir allá; a mi la idea no me convence, pero voy con ellos. El sitio se llama La Fontana de Oro. […] Los dos suizos empiezan a charlar . . . en aleman. Yo, bastante aburrido, pongo en marcha el ojo clínico. El resultado me convence aún más que hubiera sido mejor ir al Bourbon. Tengo calor, me quito la camisa. Bebo tranquilamente mi cocktail. Al lado de la entrada, noto una chica cuya cara no me parece nueva. No consiguo, pero, acordarme quien sea. […] puede que sea una Erasmus o simplemente alguna española que he visto en otros sitios. Ella da la vuelta, me vee, me sonríe; yo devuelvo para ser gentil, después miro en otra parte. Desconsolado, estoy a punto de decir a la suiza «¡No se encuentra ni una chica guapa aquí!», cuando miro otra vez en la entrada y, al lado de la chica de antes, veo improvisamente aparecer otra. «¡Que guapa!», pienso. Blue jeans, camiseta negra, el pelo obscuro que le baja hasta las espaldas, el rotro muy expresivo, en lo que destaca un llamativo lunar al lado de la naríz, en la parte izquierda. Me mira. Yo hago lo mismo y le sonrio; ella me devuelve la sonrisa; Le digo simplemente «¡Hola!»; ella, con igual semplicidad, contesta «¡Hola!». Me vuelvo un segundo, después la miro otra vez y le pregunto con una evidente sonrisa en la cara «¿Que tal?»; ella, misma sonrisa, los ojos fijos en mi, contesta «¡Bien!». Me vuelvo otra vez en dirección de la barra, bebo un poco de mi copa, bajo la cabeza, después me levanto. Llevo estas palabras, recuerdo de una noche desde la que han pasado ya 365 lunas, un año: era la noche entre Jueves 23 y Viernes 24 de Marzo de 2006. Son lo momentos en los que vi por primera vez a María Valeria. Desde aquel momento, tenía claro como se hubiera acabada la noche, pero no me imaginaba para nada que un año después hubieramos estado todavía juntos, la idéa no me tocaba, no me lo creía, es probable que no lo quisiera, no porque ella no fuese mereciente, al revés, cuanto porque no era aquella la vía que pensaba tener que recurrir en aquel preciso momento de mi vida. Hoy, noche entre Viernes 23 y Sabado 24 de Marzo de 2007, estamos lejos, como preveíamos que fuese, ella en Madrid, yo en Italia, tal vez como ella pensaba pero yo no que iba a pasar. Estamos lejos fisicamente, pero no con la cabeza y con el corazón. Lo siento muchísimo no poder pasar esta noche con ella, mucho lo hubiera deseado. Puede que, si hubiera estado libre de empeños, hubiera hecho una locura, tomado un avión ayer a la mañana y vuelto en 24 horas, pero es justo que yo esté aquí y ella en España, en pocos días me licencio, a seguir la Pascua y finalmente volveré a ella. Hace 11 meses escribía «[…] hemos vivido lo que muchos viven en años: entusiasmo, incomprensiones, felicidad, inseguridad, extasi, miedo, confianza.» y creo que todavía hoy estas palabras expliquen mejor que cualquier otra la que es nuestra relación. ¡TE QUIERO!
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[…] Sono le h 2.45 circa quando mettiamo piede a Puerta del Sol. La gente si muove, le auto passano veloci, la città è viva. Noi prendiamo dritti la Carrera de San Jerónimo, attraversando la piazza centrale, oltre il Matroño ed il monumento al Rey Carlos III, direzione Plaza de Cibeles. Franziska vorrebbe andare in un qualche pub, ma le spiego che i pub chiudono alle h 3.00. Propongo il The Bourbon Café, ma quando siamo quasi arrivati lei vede che in una stradina, Calle de la Vitoria, al n° 1, sulla sinistra c’è una cervecería aperta. Dice di andare lì; a me l’idea non convince, ma entro con loro. Il posto si chiama La Fontana de Oro. […] I due svizzeri iniziano a chiacchierare . . . in tedesco. Io, piuttosto annoiato, metto in moto l’occhio clinico. Il risultato mi convince ancor più che sarebbe stato meglio andare al Bourbon. Ho caldo, mi tolgo la camicia. Bevo il mio cocktail tranquillamente. Vicino all’ingresso, noto una ragazza il cui volto non mi è nuovo. Non riesco, però, a ricordare chi sia. […] La fisso senza guardarla; lei si volta, mi vede, mi sorride; io ricambio per gentilezza, poi distolgo lo sguardo. Sconsolato, sono sul punto di dire alla suiza «¡No se encuentra ni una chica guapa aquí!», quando mi rivolto verso l’ingresso ed, al fianco della ragazza di prima, vedo apparirne improvvisamente un’altra. «¡Carina!», penso. Blue jeans, maglietta nera aderente con il collo a V e le maniche che le arrivano un pò più in avanti dei gomiti, la chioma scura che le scende sulle spalle, il viso molto espressivo, in cui risalta un vistoso neo al lato del naso, sulla sinistra, gli occhi profondi. Mi sta fissando, con l’amica che le parla alla sua sinistra. Io la fisso a mia volta e le sorrido; lei ricambia il sorriso. Le dico con semplicità «¡Hola!»; lei, altrettanto semplicemente, risponde «¡Hola!». Mi volto un attimo, poi la riguardo e le chiedo con un sorriso stampato sul viso «¿Que tal?»; lei, stesso sorriso, gli occhi fissi verso di me, risponde «¡Bien!». Mi rivolto verso il bancone quasi ridendo, bevo un sorso del mio drink, abbasso la testa, poi mi alzo. […] Riporto questo stralcio, ricordo di una notte da cui sono oramai passate 365 lune, un anno: era la notte tra Giovedì 23 e Venerdì 24 Marzo 2006. Sono gli attimi in cui vidi per la prima volta María Valeria. Sin da quel momento, avevo ben chiaro come sarebbe andata la notte, ma non immaginavo minimamente che un anno dopo saremmo stati ancora insieme, l’idea non mi sfiorava, non ci credevo, probabilmente non lo volevo, non perché lei non fosse meritevole, tutt’altro, quanto perché non era quella la strada che credevo di dover percorrere in quel determinato momento della mia vita. Oggi, notte tra Venerdì 23 e Sabato 24 Marzo 2007, siamo lontani, come prevedevamo che fosse, lei a Madrid, io in Italia, come forse lei pensava ma io no che sarebbe andata. Siamo lontani fisicamente, ma non con la mente e con il cuore. Mi spiace tantissimo non poter passare questa notte con lei, lo avrei molto desiderato. Forse, se fossi stato libero da impegni, avrei fatto una mezza follia, preso un aereo ieri mattina e rientrato in 24 ore, ma è giusto che io stia qui e lei in Spagna, tra pochi giorni mi laureo, poi Pasqua e finalmente tornerò da lei. 11 mesi fa scrivevo «[…] Un mese pieno, nel quale abbiamo vissuto ciò che molti vivono in anni: entusiasmo, incomprensioni, felicità, insicurezza, estasi, paura, fiducia.» e credo che ancor oggi queste parole spiegano meglio di qualsiasi altra quella che è la nostra relazione. ¡TE QUIERO! 3/22/2007 VIERNES 30 DE MARZO, h 17.15L’Università degli Studi di Salerno, cui sarò iscritto ancora per qualche giorno, ha come motto “VIVI UNISA”. Deve esserci, però, una postilla sotto, scritta in carattere tanto piccolo da non leggersi ad occhio nudo, che dice “. . . e prepara lo psicanalista, perché ne avrai bisogno!”; una postilla giustificata dall’enorme disorganizzazione che regna in una Università tanto ben fatta. Qualche giorno fa ho scritto che mi sarei laureato Mercoledì 28 Marzo. Difatti, il mio relatore mi aveva detto che avrebbe chiesto il 28, dandolo per quasi certo, che se proprio non fosse stato possibile se ne sarebbe parlato il 29, ma che il 30 era da escludere assolutamente. Ebbene, sono stati appena pubblicati i calendari ufficiali e per quando hanno fissato la mia seduta di laurea? Per Venerdì 30 Marzo!!! Si terrà alle h 17.15 (sono il primo della lista), presso l’Aula delle Lauree della Facoltà di Lettere & Filosofia. 3/21/2007 PRIMERO DE PRIMAVERA21 de Marzo, hoy empieza la Primavera. ¿Sol y calor? No, nieve, mucha nieve desde ayer. El año pasado en Madrid empezaba a mejorar el tiempo después de días fríos y lluviosos. Estoy en casa de mis padres, paso los días entre novelas y ordenador, hubiera tenido que ir al gimnasio en estas tardes, pero . . . María Valeria se fue hace seis días y en una semana me licencio, el calendario oficial debería salir a lo peor el Viernes a la mañana, yo me siento tranquilo y sin la necesidad de repetir: esa tésis la he escrita yo y la conozco de memoria. No ostante eso, no me siento bien, estoy cansado sin que haga nada, me aburro, extraño Madrid y tal vez al mismo tiempo le llevo algo de miedo: lo que me espera el mes que viene será decisivo por mi vida. Yer llamé al teléfono a Tiziana Guerra, incontrandola más deprimida que nunca, así que a la tarde llamé a Gianclaudio Romeo y pasamos una buena media hora charlando de Universidad y de programas de los dos para lo meses que vendrán. Siguo informando gente de la licenciatura próxima, siguo un iter que es solo un iter, algo que hago más para no complicarme la vida que para que me interese en serio. 3/20/2007 Per grazia ricevuta (pecchè no te può proprio rifiutà)Buon giorno San Gennà, io mi presento So ‘nu scugnizzo figlio e sta città e so cuntent’ So ‘nu guaglione che tante n’ha passate E n’adda passà ancora comm’a ll’ate Perciò mi scorce e maneche, nu me lamento Fatico, tiro a campà, nu penso a niente Ma riturnann’ a nuje, scusate San Gennà Io na preghiera mo v’aggia cercà Nunn’è pe me perché io m’accontente Ma è pe stu frat’ mio, ch’è sofferente C’è nu scugnizzo ch’è venuto cà E’ diventato ‘nu figlio e sta città Guaglione comm’ a me, teneva niente Venenne cà ha truvat’ ammore e tutt’a gente Cu ‘nu dono ca sulo chi è campione po tenè A fatto tutt’e scugnizze comm’ a tanta Rre Ha dato voce a tutt’ a ggente e sta città C ape ‘na strana corta nun’addà manco riciatà E mo tutte quante e scugnizze na vota Rre Sulo na cosa co core mmane cercamm’ a Te Aiutalo a vincere chest’ultima partita A cchiù importante, chella da vita Regala solo chest’ a noi, scugnizzi figli tuoi E miezze e lacreme facci’ alluccà, Diego si ancora tutti noi 3/19/2007 GESTIONAR LOS ÚLTIMOS DÍASEmpieza el nuevo caunt-down: me quedan 22 días a pasar en Italia. En esos 22 días sobresalen la licenciatura (como dicho, muy probablemente el Miercoles 28 de Marzo) y la Semana Santa (2-8 de Abril). La licenciatura ya no me estimula, pero es un evento importante para mi vida, el resultado (por cuanto parcial: hay que acordarse que es solo el primer ciclo de la Universidad) de 16 años y medio de estudio. La Semana Santa aún menos: si alguna vez he tenido fé religiosa, esa ha desaparecida hace mucho tiempo, muriendo del todo el 2 de Enero de 2004; pero está todavía vivo el recuerdo del año pasado, la antes romántica y enseguida desastrosa noche de Viernes Santo, la mesta pero linda Pascua pasada con María Valeria. En estos días hay que organizarse, no tirarlos pasandolos sin hacer nada. Será útil ir al gimnasio, en donde estoy inscrito hasta el 26 de Marzo. Estaría bueno hacer algun partido de fútbol (fui anteayer, por primera vez desde creo el 12 de Enero y jugué un muy mal). Debería ir a visitar a mi abuela, a las tías, invitarlas para la licenciatura, ceremonia y/o fiesta que prefieran. Seguiré leyendo mucho: el 2 de Mayo (pero migalli dice que la fecha es otra) del año pasado compré El Retrato de Dorian Gray y quiero terminarlo, así como quiero terminar El Señor de los Anillos, empezado a leer en Septiembre de 2005 y dejado en el Noviembre siguiente. El Sabado a la noche me pidieron de salir. Ayer igual: Gaetano insistió mucho, yo me resistí, no había ningunas ganas; él casi se enfadó, me dijo que me estoy marchitando al estar en casa, se desesperó, ipotizó que en Madrid haga igual que aquí . . . Yo lo siento, pero la verdad es que no me motiva salir acá. No digo que sea peor, sino que diferente: en Madrid llevaba cierto ritmo, ciertas costumbres, cierta variedad, que aquí fatalmente no encuentro, no puedo . . . 3/17/2007 FUE UNA LINDA SEMANITA . . .Una semana, solo una semana, pero una semana tan esperada, tan linda, tan “necesaria” después de 57 días de lejanía, 57 días hechos solo de estudio, pasados esperando esa semana. Cuando estaba en el Aeropuerto sentía una sensación menos fuerte que la de Noviembre, la presión menor, fruto de la experiencia antecedente. Aquellos minutos en los que estabamos a pocos metros sin podernos abrazar ya (ella esperaba la maleta y todavía no podía salir) han sido particulares, algo diferente que la otra vez; el abrazo que ha seguido menos intenso; la felicidad no, esa era igual de fuerte, esa nunca disminuirá. Acostumbrarme a la lejanía me ha salido imposible, no quiero acostumbrarme, no tendré que acostumbrarme, el més que viene vuelvo en Madrid y no habrá más que estar lejos. Su semana en casa de mis padres ha sido diferente que la del año pasado, porqué ahora ya se conocen con mi familia, hay menos formalidad, más confianza, se entienden mejor, ella (sobre todo) como mis parientes van aprendiendo el idioma y la comunicación es más fácil. En estos días he dormido mucho mejor, he retomado viejas agradables costumbres, como desayunar bien, caminar un poquito cada día o casi, pasar tardes relajadas sin hacer nada (cosa que en absolute no me gusta), salir (un poquito). El día pasado entre Pompei y Napoli he sido menos pesado que lo de Noviembre: volver a las ruinas (la primera y única vez fue en 1998) ha sido agradable, a pesar de que no me entusiasman mucho esas cosas; volver en Napoli, una ciudad que detesto, no ha sido para nada agradable, pero tal vez ha sido el precio a pagar por no haber querido pasar ni una noche en Roma. La vísita a la Universidad ha sido menos emocionante de lo que pensaba, tal vez porqué toda cosa que ella ya ha vivido (es decir, casi todo lo que he vivido yo) la entusiasma poco (decimos, casi nada) y yo me encuentro incómodo y busco no entusismarme por esas eveniencias; tenía algun deseo, alguna cosa que en esa circunstancia quería hacer, situaciones, diferencias y envidias que me hubiera gustado “limar” (anularlas ya es imposible), pero esa incomodidad (y los empeños de la mañana) me lo han llevado a ser complicado. De la misma manera, busqué frenar todo entusiasmo cuando llegó la tésis lista y encuadernada: yo ya estaba/estoy con la cabeza más adelante; ella no lo hubiera entendido, no entiende (no es una culpa, es una realidad cultural) la importancia de esa cosa por un estudiante italiano. Las situaciones feas no han faltado. La primera tarde, durante del viaje desde Roma; durante de la vuelta desde Napoli; la última tarde en Fiumicino. Pero, dicho que nunca se ha llegado a situaciones como alguna pasada (eso nos lo dijimos el Jueves a la mañana mismo), siempre salimos, porque tenemos la voluntad de salir, sabemos que el rato es dificil, que si hay problemas (y ¡hay problemas!) se arreglarán cuando estaremos juntos en Madrid, con un largo futuro adelante, para podernos enfrentar bien y con la necesaria lucididad. El momento más lindo ha sido sin duda alguna la noche entre Lunes y Martes: después de cenar, fuimos al piso de abajo y nos quedamos allá unas horas. Estuvimos juntos, tranquilos, relajados, lo pasamos bien, charlamos mucho, de cada cosa, desde tonterías inútiles hasta argumentos más empeñados y a los que me ha costado también sufrimiento enfrentarme. A cierto punto nos dio ganas de tomar limoncello: lo buscamos en todas partes, lo encontramos, estuvimos en el sofà de la cocina a beber y seguir charlando y seguir estando juntos . . . . . El resultado de todo lo considero muy positivo. En primis, porqué estar juntos es siempre positivo y estar juntos después de tanto tiempo separados es algo que tal vez no te hace vivir las cosas al top por las demasiadas ganas, pero es . . . “necesario” . . . Después, porqué lo hemos pasado bien. En Abril la vuelta en Madrid. Esta vez no hay posibilidad de fallar, no tengo un “plan B”, sé solo que he comprado un vuelo Roma-Madrid de sola ida . . . . . 3/16/2007 FUE TAN SOLO UNA SEMANITA . . .Jueves 8 de Marzo - Me desperté a las h 5.45, a las h 6.45 tomé el autobus, a las 11.30 ya estaba en el Aeroporto “Leonardo da Vinci” di Fiumicino (Roma). Esperé leyendo un poco, dando vueltas, a las h 13.30 la llamé y me contestó: estaba allá María Valeria, a pocos metros de mi, esperando la maleta. Le dije de hacercarse, la vi, linda como me la acordaba, así que cuando pudo pasar con su trolley, nada me frenó de besarla y besarla y besarla y besarla . . . Corriendo, tomamos el autobus en la Stazione Tiburtina y a las h 19.40 estabamos en casa de mis padres. Comimos tranquilos, finalmente pudimos pasar la noche juntos . . . . . Viernes 9 de Marzo - Día tranquilo, a la mañana la llevé a conocer a mi prima Mariateresa y a su madre, caminamos, descansamos, estuvimos en Internet, vino Gaetano y Valeria le entregó el dibujo que le había comisionado. A la noche vino Alberto y cenamos juntos con mi hermano; tomó limoncello, tal vez exageró (después de tomar eso, se olvidó el PIN del móvil y no hubo manera de que se lo acordara en los días siguientes: 0234 . . .), salimos (en Lioni) un ratito a tomar una cerveza, volviendo como a las h 3.00 de la madrugada . . . ¡yo no salía por la noche en Italia desde hace Septiembre! Cuando nos dormimos pensé que exactmente hace un año estuve con la lituana y se me había olvidado estando con ella: parece una tontería, pero es muy muy importante para mi. Sabado 10 de Marzo - Nos despertamos tarde, salimos al piso de arriba solo para el almuerzo: ¡ravioli!! El tiempo estaba feo, nos quedamos en casa y a la noche ni salimos, quedandonos a ver una película hasta muy tarde. Domingo 11 de Marzo - Parecido al día anterior. Desayuno, comida, Internet, película; a la tarde vi el fútbol mientras que ella descansaba y se daba una ducha; a la noche salimos (en Mirabella) un ratito con Gaetano y Alessandro. Lunes 12 de Marzo - Despertador a las h 6.45, desayuno, autobus a las h 7.30, a las h 9.30 estabamos en Napoli, a las h 10.30 en Pompei. Pasamos toda la mañana entre las ruinas . . . hasta que nos dio hambre: de vuelta en Napoli, ella no quiso esperar a que llegara mi primo Nicola y se tiró por las calles de esa ciudad tan fea, encontrando sola la Pizzeria Di Matteo que tanto nos gustó en Noviembre (parece sea la pizzeria mejor del mundo . . .), ella pidío indicaciones, ella ordenó las pizzas, ella la cuenta. A “panzita llena”, llegaron Nicola y Pasqule, fuimos a casa de Mariateresa, dimos una vuelta por la ciudad y volvimos en mi pueblo, cansados, a las h 19.30, para darnos un baño, comer, descansar charlando y bebiendo hasta las h 3.30 por una noche muy muuy linda . . . . . Martes 13 de Marzo - Nos despertamos más temprano que de costumbre y pasamos una mañana casera de ocio. A la tarde, después de tomar un tè, cocinamos empanadas: ver a migalli cocinar es algo muy lindo, ya que no pasa muy a menudo . . . las empanadas argentinas le gustaron a todo el mundo (desde la masa hasta el final, hicimos todo en casa) . . . tardamos mucho tiempo, pero estuvo bien. A las h 19.30 llegó mi hermano con mis tésis finalmente listas: ¡estaba casi contento! Miercoles 14 de Marzo - Despertador a las h 6.45, desayuno, autobus a las h 7.30, a las h 9.00 estabamos en Fisciano. Le enseñé un poco mi Universidad, fuimos a hacer firmar mis tésis por los Profesores y a la Segreteria para entregarlas; allá hubo un problema y muuy nervioso (tomé a palabrotas un maleducato segretario), volví al dpc del Prof. Amendola, arreglamos el problema y volvimos a la Segreteria (juntos con Francesco, que nos alcanzó) para poder finalmente entregar: me licenciaré el Miercoles 28 de Marzo. Al perder tanto tiempo, llegamos en casa de mis padres solo a las h 15.30, con la lasagna que nos esperaba . . . A la tarde vino Alberto (era su cumpleaños) con su novia. Jueves 15 de Marzo - El día de la despedida. Tomamos el autobus en Grottaminarda a las h 11.20; llegados en Tiburtina, comimos y fuimos por Trastevere a tomar un café; de allá a Fiumicino, las últimas horas, se insinuó una situación fea, arreglada como siempre, pero fea igual . . . Nos despedimos a las h 19.50, a las 20.00 la vi desaparecer, me llamó a las 20.30 (yo estaba en el tren, su avión llevaba retraso: ya nos estrañabamos) y a la h 1.30, a la llegada en su/nuestra casa en Madrid, a las h 4.00 de la madrugada estaba otra vez en casa de mis padres, otra vez sin ella . . . Volveremos a vernos el 11 de Abril . . . . . 3/7/2007 YA ESTÁYa es matemático: ¡el día antes de ir a la Universidad duermo mal! A ver si la semana que viene, que dormiré con mi galletita entre sus . . . bueno . . . allá tan cómodo, será mejor . . . . . Después de tres días de clima casi primaveral, hoy está lloviendo mucho. He llegado en la Universidad a las h 9.05, he tomado un café con leche, he fumado un sigarrillo y me he puesto a leer uno de los libros que mi novia me regaló para Navidad, 1984 de George Orwell. A las h 10.20 he subido al despacho del Prof. Frezza, donde había ya gente esperando (entre los otros, Emiliana). El Prof. Amendola ha llegado como a las h 10.50. Me ha dicho que el trabajo que le llevé la semana pasada está bueno (así como lo que le he llevado hoy, eso me lo ha escrito por mail); hemos quedado con que mañana (en tal caso, irá mi hermano solo) o pasado lleve la tésis a la imprenta, de manera de tenerla lista (5 copias, yo creía 4) por el Lunes o máximo por el Martes, así que el Miercoles que viene se la llevo, me la firma (él y el Prof. Frezza), le dejo las dos copias que le debo y otras dos (una más queda para mi) las llevo a la Segreteria. También me ha dicho que mi licenciatura será o el Miercoles 28 o el Jueves 29, excluyendo el Viernes 30 como fecha posible. Ahora estoy cansado, esta tarde tal vez voy a ir al gimnasio, pero no sé . . . Mañana despertador a las h 5.45, ya que el autobus para Roma (Tiburtina) sale de Grottaminarda a las h 6.45; debería llegar cerca de las h 10.30, tomar el tren con destino Roma (Fiumicino) y estar en el Aeropuerto a las h 11.30; si todo va bien (es decir, si el avión no llega con retraso), tomaremos el tren desde el Aeropuerto a las h 13.45, llegando a Tiburtina a las h 14.30, el tiempo de comer algo, hacer nuestras cosas y el autobus que sale a las h 15.30, así que estaré otra vez acá por las h 19.40, junto con mi novia . . . . . 3/5/2007 SE ACERCA LA LICENCIATURAAyer supe que la semana pasada se licenció (obviamente, licenciatura de primer nivél) Lidia Pugliese. Lidia fue compañera de clases mía durante de tres años, desde Septiembre de 1996 (II año de la Scuola Media Inferiore) hasta Junio de 1999 (I año del Liceo). Creo que se haya licenciada en Ingeniería. Durante de los años de istrucción obligatoria (5 años de Scuola Elementare, desde 1990 hasta 1995; 3 años de Scuola Media Inferiore, desde 1995 hasta 1998; 5 años de Scuola Media Superiore/Liceo Scientifico-Tecnologico, desde 1998 hasta 2003) he tenido 69 compañeros de clases diferentes (en la S.E. estuvimos en 17 los primeros dos años, al III llegó una más, al IV se fue otra, al V otra más; en la S.M.I. eramos 24, de los que ocho, incluido yo, ya estabamos en el curso anterior; en el Liceo estuvimos en 34 el I año, de los que tres ya estabamos en la S.M.I., al II llegaron otros cuatro y dividieron la clase en dos) y, por lo que yo sepa, Lidia es la primera en licenciarse. No estoy seguro, porque no tengo noticias de todos, pero creo que sí (además, hace unos días, mi madre encontró a mi Prof.ra de Informatica del Liceo, Cecilia Colombini, que le dijo que yo iba a ser el primero en licenciarme de los de mi curso del Liceo). Hoy mi prima Mariateresa (compañera desde 1990 hasta 1998) ha terminado los examenes y se licenciará a finales de este més . . . como yo, los “primos Cipriano” juntos también en eso, a pesar de que tan diferentes en todo lo demás de nuestras vidas. “Competiremos” para la segunda plaza . . . la cosa tien muy escasa importancia, pero es curiosa . . . Lo que sea (espero, por lo nada que vale, que la casualidad me lleve a hacerlo antes yo), es un resultado importante para mi: sé lo que me ha costado llegar hasta hoy, todo lo que he tenido que pasar, subevaluado (por mis culpas, eso lo admito, a pesar de que tengo mis justificaciones que llevar) por tantos años, a sorprenderse todo el mundo cada vez que salía una nota buena (mientras que yo bajaba la cabeza, me cerraba en mi dolor, conciente de que, si solo hubiese encontrado una motivación fuerte, hubiera podido derrumbar el mundo ya hace mucho tiempo), a decime de contentarme cuando salía una nota que no me gustaba, mientras que yo sabía que podía hacer más (en mis 22 años y 3 meses, de los que 16 años y medio de istrucción, la única que me dijo «Hubieras podido hacer más» fue Michela D’Andrea, en Julio de 2003, después de terminar el Liceo . . . ¡la Venére es siempre la Vénere!), mientras que si otras (mis hermanas, mi hermano, mi prima o quien sea) sacaban lo mismo que yo estaba mal. En pocas semanas me toca a mi, segundo o tercero de 70, resultado que sigue a 3 años y medio de Universidad llevada muy bien . . . No estoy contento, sino que, como siempre en estos casos, estoy rabioso: es mi victoria, nadie se lo creía (a parte tal vez Michela y pocos más que me daban confianza y creían en mi), mientras que yo sí . . . Repito, no estoy contento, espero que pase rápido, después tomaré mi licenciatura y volveré en Madrid, lejos de mi viejo mundo, yando donde la gente me ha conocido así como soy ahora (que tampoco es lo mejor) y me lleva confianza, para empezar con lo nuevo, pasarlo bien como hay que pasarlo bien (después de todo eso, creo merecermelo), hacer lo que quiero yo, donde quiero yo, como quiero yo, con quien quiero yo . . . lo que sse sintetiza con una sola palabra: ÉXITO. LAS ÚLTIMAS PÁGINAS DE MI CARRERA05-02-2007, h 18.59. Acabo de terminar de escribir la tésis. 118 páginas dedicadas a la obra cinematográfica de Sergio Leone. El Miercoles entrego todo al Prof. Amendola, que me dirá si está bien. En caso positivo (esperaré su respuesta por mail), ya el Lunes mando todo a la imprenta y el Viernes 16 lo entrego a la Segreteria . . . y ya está: hay solo que presentarse a finales del més . . . . . 3/4/2007 - 3 DÍASHoy, Domingo, casi he terminado la tésis, creo que mañana escribiré las últimas cosas para poder entregar el Miercoles. Hoy tenía que ir al fútbol, pero finalmente no se ha hecho nada; migalli ha ida al Cine Princesa con Flavia y Chris; ya el Jueves a la noche salió con Marta (vuelta a casa a la h 1.00) y también el Viernes, con Eva, Olga, José Luis y otros dos compañeros de trabajo (vuelta a las h 5.15 . . .): si estaba mal en las semanas pasadas, ahora ya está recuperada del todo. Mañana ella va a ir a yoga y a la tarde al trabajo, mientras que yo pasaré la mañana en casa estudiando y a la tarde iré al gimnasio (estoy lleno de dolores por la semana pasada . . .); el Martes ella tiene acopúntura y trabajo, mientras que yo solo tendré que dar un último vistazo a la tésis; Miercoles ella va al endocrínologo y llegará a Mondial con un poco de retraso, mientras que yo a la mañana iré a Fisciano y a la tarde al gimnasio. Jueves . . . Jueves vamos los dos al mismo sitio, finalmente, en Roma, para vernos, para volver en casa de mis padres y pasar una semana juntos, en la espera de mi vuelta en Madrid en Abril . . . . . 3/3/2007 EL MECHERO DE ALEViernes 4 de Noviembre de 2005 fui a casa de Alessandro, Floriana, Isabel y Sebastian, en Madrid, Calle de Relatores n° 10. En los días antecedentes se había creado una situación de tensión entre yo y Alessandra, tensión que ese mismo més hubiera llegado a su zenit, hasta arruinar (mea culpa) para siempre nuestra amistad. Cuando Alessandra llegó, todos la saludaron, a parte yo, que contesté a su saludo con un simple «Ciao», sin mirarla ní a la cara y sin darle besos en las mejillas, igual de como había pasado Al día anterior. Yo no tenía ninguna intención de “contratar”, así que la reacción a esa situación tan fea (que en esa época pensabamos fuera arreglable) la tuvo ella: se acercó sonriendome y me entregó en las manos un mechero con la cara del Che Guevara y la escrita «hasta la victoria siempre» . . . . . Un mechero . . . Yo en toda mi vida he comprado solo un mechero, en Agosto de 1998, y nunca más. Alessandra, viendo que nunca tenía y que siempre iba pidiendolo a la gente por la calle, más que una vez me había dicho «Alguna vez tengo que regalarte un mechero» y lo hizo esa, poniendole un significado particular, lo de signo de paz (¿o de excusas?). No supe resistirme . . . En mi cara apareció de repente una larga sonrisa, que se espejó en la suya, y nos abrazamos fuerte, conmigo que dije «Pero, ¿porqué eres así?». La noche siguió buena, vimos una película con ella en brazo mío. Fue solo una paréntesis . . . dos días más y estabamos de a capo . . . Tal vez es justo así, con esa chica no había ningunísimo fúturo, en ningún sentido: esa chica (seguramente no queriendo), con sus defectos enfrentados a mi inmaturidad de entonces, me enseñó mucho, me hizo salir de una adolescencia que estaba durando demasiado, me fortaleció, fue mi última Vénere (a pesar de que precisamente ella no es para nada una “Vénere” así como la entiendo yo), me dio la rabia para salir al mundo y empezar a vivir en serio . . . . . Hoy, después de 16 meses exactos, el mechero se ha acabado, ya no tiene más gas, ¡ya no tiene más vida! Él . . . . . VUELTA A CASAEsta tarde he comprado un billete de avión por el trayecto Roma (Fiumicino)-Madrid (Barajas) . . . la fecha es la de Miercoles 11 de Abril, la hora de salida es h 10.55, la hora de llegada es h 13.10, no hay vuelta . . . . . Vuelvo en Madrid. Me licencio, paso la Semana Santa aquí y me voy. No hay comentarios a hacer, solo esperanzas, convinciones, proyectos, la necesidad de quedarme en la ciudad que más me ha dado ganas de vivir, esta vez sin pensar a un futuro alternativo, porqué no lo quiero, porqué no tendré las motivaciones para volver a algo que no me gusta, que esta vez no aguantaría. Así que no hay posibilidad de derrota, hay solo que hacer todo y bien, no “intentar”, sino que “conseguir” . . . . . Esta noche me he ido a la cama a las h 6.00 de la madrugada. ¿Noche loca, pasandolo a lo grande? No, nada de todo eso. Noche orrible, pasandolo como no quiero más. Solo faltan unos días, solo hay que aguantar un poco más . . . . . 3/1/2007 CENA A 4 (todos chicos)«Eravamo quattro amici al bar, che volevano cambiare il mondo […]», cantaba Gino Paoli hace muchos años. Nosotros, anoche, eramos quatro amigos, pero no estabamos en un bar, sino que ne casa, y no queremos cambiar el mundo, sino que en cierto sentido del mundo hemos sido víctimas: uno es ciego (con todo lo malo que eso puede llevar); otro ha soñado a lo largo de toda la adolescencia de ser ingeniero y acaba estudiando derecho; otro está penalizado (el concepto lo expresó él mismo, precisamente anoche) por ser “demasiado” simpático; otro, en fin, ha nacido PARA vivir en una grande ciudad, pero ha vivido casi toda su (joven) vida EN un pueblo de una pequeña provincia. Cuatro amigos, cuatro estudiantes (dos de Derecho, uno de Ciencias Políticas, uno de Ciencias de la Comunicación), todos de edad diferente, casi a hacer una escala (hemos nacido, respectivamente, en 1981, 1982, 1983, 1984), con maneras de hacer, de ser y de vivir diferentes, pero unidos, tal vez complementarios, que nos hemos encontrado, todos juntos, en el mismo sitio, solo cuatro (número mágico) veces: el 21 de Noviembre de 2005, para la licenciatura de Giuseppe, antes en la Università degli Studi del Sannio y después en casa de mis padres para la fiesta; entre el 4 y el 9 de Mayo de 2006, en Madrid, cuando vinieron a visitarme; la noche entre del 29 de Septiembre de 2006, antes en el Baleros Pub de Frigento y después a la fiesta de San Michele en Sturno; por fin, ayer a la noche. Yo volví en casa a las h 19.45, Giuseppe a las h 20.45, Pasquale llegó a las h 21.00, Alberto se hizo esperar hasta las h 21.30. Comimos (como de costumbre, cocinó Pasquale) spaghetti con atún, bebimos vino rojo (juzgado por todos demasiado dulce) de la producción de mi tío Vincenzo, hermano mayor de mi madre. El tema dominante fue Alberto que hablaba, hablaba y hablaba y todavía, sin sacar una cosa inteligente da tantas palabras, y Pasquale que no lo aguantaba, que no lo tomaba en serio, hasta perder la paciencia y enfadarse. Estuvimos hablando mucho, pero, como dicho, cosas serias nada de nada. Me acuerdo algo en particular, no sé porqué: Alberto preguntò (pasó casi toda la noche a decirle «¿Puedo hacerte una pregunta?», como si fuera algo importante, y después preguntarle una chorrada) a Pasquale una opinión sobre “el sexo en el coche”; cada uno dijo la suya, sus experiencias, consejos y opiniones sobre la comodidad de la cosa, las situaciones en donde está bien hacerlo, las posiciones mejores . . . Solo yo me quedé callado a lo largo de casi todo el rato . . . el mío fue “el silencio del ignorante”, ya que no he hecho (todavía) ese tipo de experiencia . . . Me limité a dar opiniones basadas en suposiciones, en lo que puedo imaginar de esa situación. Hablamos de la cena en programa el 9 de Abril, cena que hubiera debido de hacerse la semana pasada para festejar mi último examen y que será un intermedio entre eso y la licenciatura; Pasquale, que vuelve en Napoli, no sabe si vendrá . . . le hemos dicho que consideraremos su ausencia como una ofensa a la amistad. Ha abido también un imprevisto, cuando Carmine ha venido, ha entrado en casa, ha saludado a todos y . . . en seguida ha salido para hablar al móvil; ha vuelto, se ha quedado nada más que uno o dos minutos y ha vuelto a salir para hablar al móvil; ha vuelto otra vez (oyendose decir - por Alberto en vez de todos - que si quería quedarse, podía también irse), ha dicho dos chorradas sobre chicas y pajas, ha tomado el pelo a Alberto hablando de una chica de la que ha oído hablar y de un chico que le quiere pegar a Alberto (el ex-novio de la chica con la que sale Alberto ahora) y se ha ido . . . . . Todo se ha acabado al llegar del nuevo día: a las h 00.00 se ha ido Pasquale (como siempre, a certo punto se aburre y se queda casi peor que yo cuando estoy malhumorado), a las h 00.35 se ha ido Alberto. La nueva cita, como ya dicho, es el 9 de Abril, la semana que vien, con la adjunta al grupo de anoche de Gaetano, tal vez la chica de Alberto, espero Nicola e Ylenia, tal vez Eleonora y Mariateresa, y sobre todo (y por certo) mi galletita maravillosa María Valeria. |
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